Ascenso al Volcán Llaima

 

Nos dirigimos hacia las faldas del Volcán Llaima por el lado de Vilcún, de Oeste a Este. Llegamos en transfer hasta el centro de ski Las Araucarias ubicado a 1479 msnm. Allí nos preparamos para iniciar el ascenso siguiendo el camino paralelo a los andariveles, ello en verano; en invierno, lo hacemos cargándonos algunos grados hacia el Norte.

Iremos haciendo detenciones cada ciertos tramos y en cada uno de ellos obtendremos vistas únicas: la Laguna Quepe y todo el valle de Vilcún primero; unos instantes más arriba el Volcán Tolhuaca al Norte; luego el Lonquimay. Más arriba veremos al Sur el Villarrica, y ya cuando iniciamos nuestro traslado en dirección Norte, para comenzar a ascender la parte más técnica de este Volcán, vemos a los 2200 msnm la Laguna Negra, el Valle de Curacautín, el camino formado por la lava en una de sus erupciones y la majestuosidad de la Sierra Nevada.

Cuando creemos que es imposible dominar vistas más hermosas, a los 2600 msnm aparece el Lago Conguillío. Es precisamente a partir de este último tramo que la pendiente varía hasta muy cerca de los 45°; el ascenso se torna muy técnico producto de las rocas y el hielo.

Si las condiciones climáticas y del terreno lo permiten, a los 2700 msnm se decide si el grupo hace cumbre o no. Muchas veces en este Volcán en particular las condiciones climáticas cambian abruptamente, y ello hará el decidir respetar la decisión del "Pillán" de no visitar su cráter. Si nos es permitido acceder hasta lo más alto de él, la satisfacción es inmensa; el segundo Volcán más alto de nuestra región con 3125 msnm habrá sido conquistado; uno con muy pocos ascensos producto de su tecnicidad. Estar allí será un lapsus de éxtasis en nuestras vidas; un momento único que nos reportará una experiencia incomparable y desearemos no bajar nunca de allí.